
Si algún desconocido te envía un archivo con extensión RTF ¡NO LO ABRAS!
Microsoft ha publicado un boletín alertando sobre la detección de una vulnerabilidad en Microsoft Word.

Si algún desconocido te envía un archivo con extensión RTF ¡NO LO ABRAS!
Microsoft ha publicado un boletín alertando sobre la detección de una vulnerabilidad en Microsoft Word.

Si me preguntasen cuál ha sido la principal amenaza a la que nos hemos enfrentado a lo largo de los dos últimos años, la respuesta sería, sin lugar a duda, que el Ransomware, protagonista en muchas de las entradas de este blog.
El ransomware, conocido como “Virus de la Policía” y bautizado en este blog como “Virus Mortadelo” por los diferentes disfraces que ha adoptado desde su aparición, ha sido protagonista indiscutible de las amenazas más persistentes a las que todos los internautas hemos estado expuestos.
Nuestro “Virus Mortadelo” ha ido evolucionando, ha adoptado distintas “caras”, e incluso ha utilizado distintos “modus operandi” para llegar a nosotros.
Cada una de sus variantes o “disfraces” han ido evolucionando y aumentando en “agresividad”.

Nueva Alerta, nuevamente con la aplicación Whatsapp como protagonista y nuevamente con Facebook como canal para engañar a las víctimas.
En esta ocasión los ciberdelincuentes han combinado una de las aplicación más utilizada por los usuarios de telefonía móvil junto con la red social mas utilizada en la Red, Facebook&Wahtsapp.
El mantener nuestros dispositivos libres de virus, malware, troyanos o gusanos no es cosa sencilla.
A veces, dudamos incluso de nuestro antivirus, o simplemente ignoramos si el que tenemos instalado nos está protegiendo al 100%

Nuevamente los cibercriminales emplean el SPAM para llegar a sus víctimas, en esta ocasión simulan ser el conocido servicio de alojamiento de archivos en la nube, DROPBOX.
Las víctimas reciben un email anunciandoles que deben reestablecer la contraseña del servicio por un intento de acceso, en realidad se trata de una campaña de PHISHING para obtener las credenciales de las «confiadas víctimas«